[Intro]
Madre, la calle está limpia de más,
ni una cuchara golpea detrás.
Miro hacia arriba, cuento las plantas;
todas las luces parecen prestadas.

[Verse 1]
En esta ventana tendías mi jersey,
en aquella Julia gritaba “¡ya voy!”.
Del tercero bajaba una copla quebrada,
del patio subía cebolla dorada.
Antonio tosía detrás del cristal,
dos niñas saltaban la goma al portal.
Nadie pidió silencio, nadie cerró nada;
la noche sabía quién vivía en cada casa.

[Refrain]
Las ventanas cerradas no dejan pasar
ni el olor del guiso ni el modo de hablar.
Las ventanas cerradas reflejan la calle,
pero nunca responden cuando alguien las llame.

[Verse 2]
Me fui porque el sueldo no daba respiro,
tú dijiste: “Regresa cuando encuentres sitio”.
Guardaste mi cuarto, mi taza, mis discos,
hasta que la renta nos dejó sin permiso.
Firmaste la entrega sentada en el bar,
metiste cuarenta inviernos en un par.
Yo estaba tan lejos fingiendo futuro,
mientras tú despedías cada clavo del muro.

[Refrain]
Las ventanas cerradas no dejan pasar
ni el olor del guiso ni el modo de hablar.
Las ventanas cerradas reflejan la calle,
pero nunca responden cuando alguien las llame.

[Instrumental Break]
[La guitarra de nylon toca una soleá lenta mientras el bajo con arco sostiene la nota grave del motivo.]

[Bridge]
Perdóname, madre, por no comprender
que marcharse también es una forma de perder.
Tú no me reprochas; por eso me pesa
tu voz tan tranquila doblando una mesa.
“Una casa no cabe dentro de una llave,
pero guarda la llave, quizá alguien la halle.”

[Build-up]
La aprieto despacio, me corta la piel.
Una luz se apaga en el piso de ayer.
Desde otra ventana, muy lejos, muy clara,
una mujer canta la copla olvidada.

[Final Refrain]
Las ventanas cerradas se pueden nombrar,
una a una, despacio, sin dejar de mirar.
Las ventanas cerradas no borran a nadie,
si llevamos sus voces de calle en calle.
Madre, aunque la puerta no quiera ceder,
guardar esta historia también es volver.

[Outro]
Amanece un hilo detrás del tejado.
Yo sigo sentada, el portal apagado.
No escucho tus pasos bajando la escala,
pero llevo tu voz donde el barrio me llama.
